Sentido homenaje a trece años de la tragedia de los bomberitos de Puerto Madryn
Trece años han pasado desde aquel infernal 21 de enero de 1994, cuando la ciudad y el país se vieron conmovidos por una de las mayores tragedias del mundo. A los 25 jóvenes madrynenses que aquel día perdieron la vida en un incendio de campos, sus familiares, el Cuartel de Bomberos Voluntarios y las autoridades municipales dedicaron ayer un sencillo pero muy emotivo homenaje, que comenzó a las 10 de la mañana en el lugar donde ocurrió la desgracia -intersección de la Ruta nacional Nº 3 y acceso sur a la ciudad- y continuó en el cementerio local con un sentido homenaje expresado en palabras y en la emotividad de las ofrendas florales distribuidas entre las víctimas.
Eran poco más de las 10 de la mañana, cuando el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Madryn y de otras localidades, el intendente Carlos Eliceche y el secretario de Gobierno Jorge Andurell acompañaron a los familiares en el homenaje realizado a los 25 jóvenes bomberos fallecidos hace trece años mientras intentaban sofocar un incendio de campos en la intersección de la Ruta nacional Nº 3 y el acceso sur a nuestra ciudad. En ese lugar, a la vez que los presentes descubrían la placa que en adelante indicará a los viajantes qué fue lo que ocurrió aquella tarde del 21 de enero en que un irrefrenable incendio se extendió al oeste de la ciudad, cerca de la Ruta provincial Nº 4, a unos 2 kilómetros de la Ruta nacional Nº 3, los bomberos voluntarios presentes en el acto reafirmaron con cada gesto y cada mirada, la vocación de servicio que en 1994 llevaban inscripta los voluntarios Daniel Araya, Mauricio Arcajo, Andrea Verónica Borredá, Ramiro Cabrera, Marcelo Cuello, Néstor Dancor, Alicia Liliana Giudice, Raúl Godoy, Alexis Gonzáles, Carlos Hegui, Lorena Jones, Alejandra López, Gabriel Luna, José Luis Manchula, Leandro Mangini, Cristian Meriño, Marcelo Miranda, Juan Moccio, Jesús Moya, Juan Manuel Paserini, Cristian Rochón, Paola María Romero, Cristian Yambrún, Cristian Zárate y Juan Carlos Zárate.
Aquella fue la mayor pérdida que sufrió la comunidad de Puerto Madryn y una herida que nunca cerrará, pero sus protagonistas quedarán por siempre en el recuerdo de cada habitante de la ciudad y de cada bombero voluntario que sienta un profundo respeto y responsabilidad hacia su profesión, como el que seguramente compartieron quienes a diario son recordados en el monumento enclavado en la Plaza General San Martín.
El recuerdo de quienes comparten la actividad
Las palabras de homenaje a los caídos en la tragedia del incendio de campos estuvieron a cargo de la máxima jerarquía de Bomberos en el ámbito provincial, el jefe del Cuerpo de Bomberos, Comisario Mayor Antonio Ruscelli, quien expuso el valor de las jóvenes víctimas y el acompañamiento a sus familias. En el acto también estuvieron presentes, además del Intendente y el Secretario de Gobierno, los representantes de Prefectura, Policía Federal, Policía Provincial, el Cuerpo de Primeros Auxilios CEPA, Bomberos Voluntarios de Trelew, Comodoro y General Serri, entre otras localidades.
En el transcurso del acto que comenzó en el lugar de la tragedia y se desarrolló bajo un cielo que siempre se mantuvo gris, familiares y bomberos voluntarios descubrieron un cartel que hace una breve reseña de lo ocurrido aquella trágica tarde del 21 de enero y refiere el significado del monolito que allí permanece junto al recuerdo de los bomberitos.
El homenaje continuó en el cementerio de nuestra ciudad, donde los presentes dejaron flores en el panteón de la Asociación de Bomberos y el Jefe del Cuerpo de Bomberos de Rawson dirigió unas palabras alusivas. Posteriormente se procedió de igual forma con otras cuatro tumbas de camaradas fallecidos, donde también se rindió homenaje con ofrendas florales.
Marcó a todos, en todo el país
Marcelo Dopazo es el Suboficial Mayor del Cuartel de Bomberos de Puerto Madryn y hace recién 9 que está en nuestra ciudad. “Hace trece años –recuerda-, al momento de la tragedia, era bombero en Córdoba, pero es algo que siempre está presente en nuestras mentes y lo siento muy cercano porque a la distancia todos los bomberos somos compañeros y cada vez que cae un camarada en el cumplimiento del deber se siente. Cuando sucedió, lo sentí mucho a pesar de que estaba a 1.500 kilómetros del lugar y pienso que a todo bombero del país le sucedió igual”. Dopazo se refirió a los riesgos de la profesión y agregó: “Hoy por hoy estamos trabajando en una manera muy profesional en lo que es incendio de campos porque, si bien la nuestra es una profesión muy riesgosa, tratamos de minimizar al máximo los riesgos que puedan suceder”.
Crónica de una tragedia
Eran las 14.30 de la calurosísima tarde del 21 de enero de 1994, cuando en el Cuartel de Bomberos de Puerto Madryn sonó el llamado telefónico que cambiaría para siempre la vida en la ciudad. El personal de la Comisaría Primera alertaba a Bomberos de un incendio que se estaba desarrollando al oeste de la ciudad, cerca de la Ruta provincial Nº 4, a unos 2 kilómetros de la Ruta nacional Nº 3. De inmediato partieron hacia el lugar del incendio dos unidades de Bomberos, una desde la central y otra desde el destacamento. Al día siguiente, a las 7.30, las cuadrillas de búsqueda que habían iniciado un rastrillaje en horas de la madrugada comenzaron a encontrar herramientas de zapa y cascos que habían quedado diseminados cuando los bomberitos intentaban escapar de la furia de la naturaleza. Minutos después eran encontrados los cuerpos de quienes habían dejado su vida combatiendo las llamas de aquel incendio de campos. Esa imagen permanecerá perenne en la memoria de cada uno de los madrynenses.
Diario de Madryn 22-01-2007

Mi nombre es Mariano Izquierdo, soy bombero voluntario de la ciudad de Rawson desde el año 1993. Te invito a que leas mi presentación haciendo

Mariano Izquierdo dijo
Recuerdo esos días... el humo se podía observar desde Rawson, subiamos a la torre del cuartel y desde allí se veía la columna de humo, más tarde llego el pedido de colaboración. Yo me hiba en el primer móvil que salía hacia Madryn y el Jefe me dijo que me quedara, que ibamos mas tarde. Ya a la noche la situación parecía controlada y recien en la madrugada salió otra dotación en la que tampoco fuí. A la mañana, cerca de las 6 volví al cuartel, ya se hablaba de un par de desaparecidos, y luego con el correr de los minutos la cantidad de desaparecidos seguia creciendo, tampoco sabía si alguno de mis compañeros (amigos) del cuartel de bomberos de Rawson estaba en la lista ya cerca de las 8 me llama el director del Diario Jornada (Ricardo Gangeme) y me solicitó que viaje urgente a Madryn y colabore con la cobertura fotográfica de lo que ya era una tragedia.
Ya en Madryn, solo ví y fotografié imagenes de dolor, camionetas que trasladaban los bomberitos fallecidos cruzando toda la ciudad, familiares que se acercaban al CENPAT a reconocer los cuerpos. Imagenes que nunca olvidaré y llevaré conmigo.
El incendio del 21 de enero de 1994, marco un antes y despues en la vida de los cuerpos de bomberos voluntarios de nuestra zona, hemos aprendido, la lección fué muy cara.
Mi recuerdo a quienes dejaron su vida en el incendio, y mi apoyo a familiares que han visto partir a sus hijos corriendo tras el ulular de la sirena y nunca volvieron.
Seguramente desde el cielo cuidan nuestras vidas en cada emergencia.
22 Enero 2007 | 02:41 PM